Investigadores de la Universidad Nacional Toribio Rodríguez de Mendoza de Amazonas (UNTRM), a través del Instituto de Investigación para el Desarrollo Sustentable de Ceja de Selva (INDES-CES), han logrado un importante hallazgo científico para la agricultura amazónica. Identificaron un hongo entomopatógeno nativo con alto potencial para el manejo sostenible del picudo del plátano (Metamasius hemipterus), una de las plagas más devastadoras que afectan este cultivo en la Amazonía peruana. Este descubrimiento abre la puerta a alternativas biológicas frente al uso intensivo de plaguicidas químicos.
El estudio reporta, por primera vez en el Perú, la infección natural de este insecto por el hongo Metarhizium brunneum. Mediante análisis morfológicos, moleculares, fisiológicos y bioensayos de patogenicidad, los científicos confirmaron su elevada capacidad infectiva y una alta tasa de mortalidad sobre los insectos evaluados. Estos resultados evidencian su enorme potencial como una alternativa biológica efectiva para el control de plagas agrícolas en la región.
El equipo de la UNTRM también desarrolló ensayos de producción en sustrato sólido y procesos de fermentación, evaluando variables clave como el crecimiento, la esporulación y las posibilidades de escalamiento del cultivo. Este paso es fundamental para avanzar hacia la futura formulación de bioinsumos agrícolas que puedan ser aplicados en el campo por los productores locales.
Evaluaciones preliminares realizadas por los investigadores muestran que Metarhizium brunneum también tendría resultados prometedores frente a otras plagas de importancia en cultivos tropicales. Esto amplía significativamente el espectro de aplicación del hongo y fortalece las perspectivas para el desarrollo de estrategias sostenibles de control biológico en diversos sistemas productivos.
La identificación de este hongo nativo no solo representa un avance científico inédito en el país, sino también una esperanza concreta para miles de productores de plátano que buscan proteger sus cultivos sin dañar el frágil ecosistema amazónico.
Fuente: UNTRM