La ciudad de Leymebamba, en la región de Amazonas, recuerda hoy a la piloto de la Fuerza Aérea del Perú, Ashley Vargas, a un año de su trágica muerte mientras realizaba su último vuelo de instrucción en una aeronave KT-1P en la región de Ica.
La joven oficial desapareció en 2025, cuando el contacto con el avión se perdió pocos minutos después del despegue desde la Base Aérea de Pisco, en inmediaciones de la isla Zárate. Durante varios días, equipos de la FAP, Marina de Guerra, Policía Nacional y voluntarios realizaron labores de búsqueda por mar, aire y tierra, hasta que finalmente se encontraron piezas de la aeronave en distintas playas de la Reserva Nacional de Paracas.
Tras 16 días de intensa búsqueda, las autoridades confirmaron el hallazgo del cuerpo de Vargas Mendoza en el mar de Pisco, aún sujeto al asiento eyectable de la aeronave. El caso originó investigaciones fiscales y cuestionamientos de la familia sobre posibles fallas técnicas y presuntas negligencias en los protocolos de seguridad y rescate, lo que generó un gran impacto en la opinión pública.
En el marco de este aniversario, familiares, amigos y ciudadanos de Amazonas han organizado misas y homenajes en memoria de la joven piloto, destacando su vocación de servicio y el orgullo que representó para su tierra natal. Estos actos de recordatorio buscan honrar su legado y mantener viva la memoria de su sacrificio.
El curso de la vida de Ashley Vargas y su trágico final han dejado una huella imborrable en la comunidad de Leymebamba, que hoy se une para recordar a una de sus hijas más destacadas, y el legado que dejó en la región y en el país.
Fuente: Agencia Andina