Un equipo de investigadores de la Universidad Nacional Toribio Rodríguez de Mendoza (UNTRM), en Amazonas, ha dado un paso clave en la búsqueda de alternativas sostenibles para la agricultura. A través del Instituto de Investigación para el Desarrollo Sustentable de la Ceja de Selva (INDES-CES), los científicos identificaron al hongo Lecanicillium uredinophilum como un prometedor agente de control biológico contra la roya del café (Hemileia vastatrix), una de las enfermedades más agresivas y de mayor impacto económico para los caficultores del planeta.
El estudio revela que este hongo actúa como un "micoparásito": en lugar de competir por recursos, ataca directamente las esporas del patógeno causante de la roya, interfiriendo en su ciclo de desarrollo y frenando su propagación. Este mecanismo abre la puerta a un método de control más respetuoso con el medio ambiente, en contraste con el uso intensivo de fungicidas químicos, cuyos efectos secundarios en los ecosistemas y la salud son cada vez más cuestionados.
Sin embargo, los propios investigadores advierten que aún hay camino por recorrer. Si bien la efectividad del Lecanicillium uredinophilum ha sido comprobada en condiciones controladas de laboratorio e invernadero, el equipo considera indispensable realizar estudios a campo abierto, en entornos productivos reales, para validar su comportamiento, estabilidad y eficacia a gran escala.
"En comparación con otros agentes biológicos evaluados, este hongo destaca como una opción muy prometedora, aunque aún se encuentra en una etapa inicial. Necesitamos profundizar en su aplicación práctica y su estabilidad en condiciones reales de cultivo", señalaron los responsables del estudio.
Este tipo de investigaciones posiciona a la UNTRM como un referente en la generación de conocimiento científico orientado a soluciones sostenibles. De confirmarse su viabilidad en campo, el hallazgo podría tener un impacto significativo en la mejora de la productividad cafetalera, particularmente para los pequeños y medianos productores que dependen del café como sustento económico, al tiempo que se contribuye activamente a la protección del ambiente.
El café es uno de los productos agrícolas más sensibles a las enfermedades fúngicas, y la roya ha causado pérdidas millonarias en países productores de América Latina, África y Asia. Una alternativa biológica efectiva representaría un cambio de paradigma en el manejo fitosanitario del cultivo.
Fuente: UNTRM