Gesica Pérez Rodríguez, una maestra de escuela rural, enfrenta el desafío de revitalizar la lengua Iskonawa entre sus estudiantes de primaria. Esta lengua indígena, perteneciente a la familia lingüística pano, se habla en las cuencas de los ríos Callería, Utiquinia, Shesha y Abujao, en la región Ucayali, y se considera en peligro de desaparecer con solo 22 hablantes.
El alfabeto oficial del iskonawa, reconocido por el Ministerio de Educación en 2018, consta de 18 grafías, de las cuales 4 son vocales y 14 son consonantes. Gesica, de 34 años, aprendió el iskonawa de sus padres, Elizabeth y José, en la comunidad nativa Chachibai, en el distrito de Callería, en la región Ucayali.
La vocación de maestra de Gesica nació cuando era niña y veía a su profesora contar historias. Esto despertó su curiosidad y el deseo de aprender para algún día enseñar a otros con la misma dedicación y entusiasmo. En 2017, el Ministerio de Educación oficializó el alfabeto de la lengua iskonawa, lo que la motivó a estudiar Educación Primaria Intercultural Bilingüe.
En 2025, Gesica obtuvo una plaza de contrato en la IE N.° 65224, de Chachibai, identificada como escuela EIB de revitalización cultural y lingüística en la lengua iskonawa. Ahora, con más de un año enseñando en esta escuela, desarrolla sesiones de aprendizaje y ejercicios para revitalizar la lengua originaria con sus alumnos de primaria.
Entre sus materiales educativos, Gesica emplea cartillas con imágenes y textos escritos en la lengua iskonawa que narran historias y revaloran los conocimientos ancestrales ligados a la selva amazónica. Según ella, "la revitalización de una lengua requiere su desarrollo en la escuela, en la casa, en la chacra y en todo lugar para que los niños se sientan orgullosos de la herencia que les dejaron sus abuelos y de ser iskonawas".