Una carta abierta dirigida a las autoridades peruanas ha puesto de manifiesto la necesidad de implementar medidas urgentes para frenar la violencia sexual contra niñas awajún y wampís en la región amazónica. Las organizaciones que suscriben este documento han denunciado que la problemática de la violencia sexual en esta zona responde a factores estructurales e históricos, como la insuficiente atención de los servicios públicos, la inseguridad alimentaria, las dificultades de acceso a la justicia y la falta de pertinencia intercultural en algunas respuestas del Estado.
Según las organizaciones, la presencia de economías ilegales como el narcotráfico, la minería ilegal y la trata de personas ha exacerbado la situación de vulnerabilidad de las niñas awajún y wampís. Por lo tanto, demandan la aprobación de una política pública articulada, con presupuesto asignado y participación directa de los pueblos indígenas, que permita atender esta problemática de manera efectiva. Esta política pública debería abordar las causas profundas de la violencia sexual y brindar respuestas integrales y culturales a las víctimas.
Las organizaciones han planteado tres ejes prioritarios para transformar las condiciones de vida en el territorio. El primer eje se centra en la atención integral e intercultural de la salud, mediante estrategias de salud mental comunitaria, prevención del embarazo adolescente y atención del VIH, con traductores en lenguas awajún y wampis. También proponen implementar brigadas fluviales que permitan trasladar oportunamente y brindar atención integral a las víctimas de violencia sexual. Esto permitiría garantizar el acceso a servicios de salud de calidad y culturalmente pertinentes para las niñas y adolescentes awajún y wampís.
El segundo eje corresponde a una educación segura y alternativas a las residencias estudiantiles. Las organizaciones consideran que el actual modelo de residencias puede incrementar la vulnerabilidad de las alumnas y proponen revisarlo para avanzar hacia un sistema territorial que permita garantizar el acceso a la educación sin separar a los adolescentes de sus familias. Esto permitiría reducir los riesgos de violencia sexual y otras formas de violencia que se presentan en las residencias estudiantiles.
La implementación de estas medidas podría tener un impacto significativo en la reducción de la violencia sexual contra niñas awajún y wampís en la región amazónica. La atención integral y culturalmente pertinente a las víctimas, así como la prevención y educación, son clave para transformar las condiciones de vida en el territorio y garantizar el acceso a servicios de calidad y seguros para las niñas y adolescentes awajún y wampís. Las autoridades peruanas deberán tomar medidas concretas y urgentes para abordar esta problemática y proteger los derechos de las niñas y adolescentes indígenas.