El Comando Central de EE.UU. informó que llevó a cabo una ofensiva militar contra Irán, dirigida específicamente contra infraestructura de vigilancia militar, sistemas de comunicaciones, posiciones de defensa aérea e instalaciones de almacenamiento de drones iraníes. Esta acción se produce después de que un petrolero estadounidense fuera atacado en el estrecho de Ormuz.
Según fuentes militares, la ofensiva se llevó a cabo con el objetivo de debilitar la capacidad militar iraní y disuadir futuros ataques. El Comando Central de EE.UU. destacó que la operación se planeó y ejecutó con precisión, minimizando el riesgo de daños colaterales y víctimas civiles. La operación se realizó en varias ubicaciones de Irán, incluyendo instalaciones militares y bases aéreas.
El ataque contra el petrolero estadounidense en el estrecho de Ormuz había generado una gran preocupación en la región, ya que este estrecho es una importante ruta de transporte de petróleo y gas. La tensión entre EE.UU. e Irán ha aumentado en los últimos meses, con ambos países intercambiando acusaciones y amenazas. La comunidad internacional ha llamado a la calma y al diálogo para resolver las diferencias y evitar una escalada del conflicto.
El Comando Central de EE.UU. ha asegurado que la operación se llevó a cabo en defensa de los intereses y la seguridad de EE.UU. y sus aliados en la región. La situación en la región sigue siendo tensa, y se espera que las partes involucradas tomen medidas para reducir la escalada y buscar una solución pacífica al conflicto. Se desconoce si Irán responderá con medidas militares o diplomáticas a la ofensiva estadounidense.
Fuente: diariocorreo