Alianza Lima logró rescatar un punto en su visita a la ciudad imperial tras igualar 1-1 frente a Deportivo Garcilaso. El encuentro, disputado en el Estadio Inca Garcilaso de la Vega, estuvo marcado por decisiones arbitrales que generaron malestar en ambos planteles. A pesar del resultado, el equipo blanquiazul no logró convencer con su propuesta futbolística en un escenario complicado por la altitud.
La controversia se instaló temprano en el compromiso debido a la anulación de un tanto convertido por Paolo Guerrero. El experimentado delantero nacional vio cómo su celebración quedaba invalidada tras una revisión que desató las críticas de la banca visitante. Por su parte, el cuadro local también sufrió las consecuencias del rigor arbitral al quedarse con un hombre menos tras la expulsión de Erick Canales.
En lo que respecta al trámite del juego, Alianza Lima mostró serias dificultades para generar circuitos de ataque efectivos durante los noventa minutos. La falta de profundidad y la imprecisión en los pases impidieron que los dirigidos por el comando técnico íntimo dominaran las acciones. Deportivo Garcilaso, aprovechando su condición de local, supo neutralizar las intenciones del rival y mantuvo el orden defensivo a pesar de la inferioridad numérica.
Este empate deja un sabor agridulce para el conjunto victoriano en su lucha por los primeros puestos de la Liga 1. Sumar en el Cusco siempre es valioso, pero las formas y el rendimiento colectivo dejan dudas de cara a los próximos desafíos del torneo. La presión aumenta para el plantel, que necesita mejorar su funcionamiento para no alejarse de los objetivos trazados al inicio de la temporada.
Tras el pitazo final, los jugadores de ambos equipos expresaron su disconformidad con el desempeño de la terna arbitral en el campo de juego. El análisis de las jugadas polémicas continuará en los próximos días mientras los clubes se preparan para la siguiente jornada. Alianza Lima deberá enfocarse en corregir sus errores tácticos para volver a la senda del triunfo en su próximo encuentro como local.
Fuente: El Comercio











