Cacao peruano impulsa conservación de bosques y desarrollo de comunidades amazónicas

El cacao peruano se consolida como una alternativa que combina conservación de los bosques amazónicos, generación de ingresos y desarrollo sostenible para las comunidades. En el pabellón institucional del Minam, los visitantes pueden conocer chocolates, barras, nibs y otros derivados elaborados por emprendimientos que conservan más de 262 mil hectáreas de bosques amazónicos y generan oportunidades para cientos de familias mediante el aprovechamiento sostenible de los recursos naturales. Esta iniciativa busca impulsar la conservación de los bosques y el desarrollo de las comunidades amazónicas, a través del aprovechamiento responsable del cacao.

Entre las iniciativas impulsadas por el Minam destaca la Coordinadora de Productores Transformadores Comercializadores Agropecuarios Ecológicos, de Cajamarca, integrada por diez mujeres que transforman cacao y café para generar mayores ingresos y fortalecer el liderazgo femenino. La representante de esta organización, Yuliana Montoya, destacó la importancia del bosque para la comunidad, señalando que "el bosque nos da agua, alimentos y la oportunidad de desarrollar actividades sostenibles". Esta perspectiva pone de relieve la interconexión entre la conservación del bosque y el bienestar de las comunidades que lo habitan.

Otra de las organizaciones que participa en esta exhibición es la Cooperativa Agraria APAHUI, de Huicungo (San Martín), que reúne a 60 familias ubicadas en la Reserva de Biosfera Gran Pajatén y el Bosque Modelo Río Huallaga-Abiseo. Su gerente, Viviana Ruiz, destacó que cada compra de sus productos contribuye al desarrollo de 10 comunidades comprometidas con la conservación de los bosques. Esto subraya el impacto positivo que puede tener el consumo responsable de productos como el cacao en la conservación del medio ambiente y el desarrollo de las comunidades locales.

La Cooperativa Agraria Nueva Visión, de Tocache (San Martín), también forma parte de esta exhibición. Ubicada en la zona de amortiguamiento del Parque Nacional Cordillera Azul, esta cooperativa no solo elabora chocolates, sino que también aprovecha el mucílago del cacao para producir refrescos y bebidas espirituosas bajo sistemas agroforestales. Su gerente, Sheila de la Cruz, afirmó que "todo nuestro cacao se produce cuidando la biodiversidad y sembrando más árboles", lo que pone de relieve el compromiso de la cooperativa con prácticas sostenibles y responsables.

La participación de estas organizaciones en la exhibición del pabellón institucional del Minam muestra el potencial del cacao peruano para impulsar la conservación de los bosques amazónicos y el desarrollo de las comunidades que los habitan. A través del aprovechamiento sostenible del cacao, estas comunidades pueden generar ingresos, fortalecer su liderazgo y contribuir a la conservación del medio ambiente, lo que a su vez puede tener un impacto positivo en la biodiversidad y el clima a nivel global.

×