El equipo de Cabo Verde celebró su partido contra Argentina como una victoria, a pesar de haber sido eliminado del Mundial. El archipiélago africano, con poco más de 500.000 habitantes, dio la sorpresa al alcanzar la fase de eliminación directa en su primer Mundial, tras empatar con España, Uruguay y Arabia Saudita y acabar segundo de su grupo, por detrás de la Roja. En la primera eliminatoria de su historia, Cabo Verde llevó a Argentina a la prórroga para acabar perdiendo por 3-2 en un duelo épico disputado el viernes en Miami.
Los aficionados de Cabo Verde expresaron su orgullo y satisfacción por el desempeño de su equipo. "Perdimos el partido, pero sentimos que logramos una victoria porque estuvimos a la altura de los campeones del mundo", declaró el aficionado Adilson Soares a la AFP. La nación insular atlántica se había convertido en uno de los cuentos de hadas de este Mundial ampliado a 48 equipos, al superar todas las expectativas. En Praia, las celebraciones continuaron hasta casi las tres de la madrugada, con vuvuzelas y música en vivo resonando en las calles.
La reacción de los aficionados en Praia fue de euforia y orgullo. "Cabo Verde se marcha del Mundial con la cabeza en alto", dijo a la AFP Pedro Ramos, un aficionado que fue a una de las zonas habilitadas en la capital donde locales y turistas pudieron ver en directo el partido por televisión. "Estuvimos muy cerca de vencer a Argentina. Se nos permitió soñar", agregó, encantado de que los Tiburones Azules hubieran "hecho sudar a los argentinos". La abrumadora mayoría de hinchas argentinos en Florida quedó atónita al cumplirse la hora de juego, cuando Deroy Duarte marcó el empate para los Tiburones Azules y llevó el partido a 30 minutos adicionales.
La eliminación de Cabo Verde no empañó el ánimo de los aficionados, que siguieron celebrando en las calles de Praia. La ciudad se convirtió en un escenario de fiesta y alegría, con la gente cantando y bailando en las calles. La eliminación del equipo no fue vista como una derrota, sino como un logro y un motivo de orgullo para el país. Los aficionados de Cabo Verde demostraron su pasión y dedicación por su equipo, y su celebración se convirtió en un espectáculo que reflejó la unidad y la alegría de la nación.
Fuente: Agencia Andina