El sur del Perú se mantiene en vilo ante el incremento de la actividad geológica. El Instituto Geofísico del Perú (IGP), a través del Centro Vulcanológico Nacional (CENVUL), informó que el volcán Sabancaya, ubicado en la provincia de Caylloma, Arequipa, registró una nueva explosión de magnitud considerable este miércoles. El evento generó una columna de
El sur del Perú se mantiene en vilo ante el incremento de la actividad geológica. El Instituto Geofísico del Perú (IGP), a través del Centro Vulcanológico Nacional (CENVUL), informó que el volcán Sabancaya, ubicado en la provincia de Caylloma, Arequipa, registró una nueva explosión de magnitud considerable este miércoles. El evento generó una columna de cenizas y gases que alcanzó varios kilómetros de altura sobre el cráter, dispersándose predominantemente hacia los sectores sur y sureste del macizo, afectando de manera directa a los distritos del Valle del Colca.
Impacto en los distritos de la provincia de Caylloma
La explosión no solo fue un espectáculo visual imponente, sino que representó una amenaza inmediata para la salud y la economía local. Según el reporte técnico, las cenizas se desplazaron hacia los distritos de Cabanaconde, Huambo, Pinchollo, y otras localidades cercanas al flanco suroriental del volcán. La caída de material particulado es una de las mayores preocupaciones para las autoridades locales, dado que estas partículas finas pueden contaminar las fuentes de agua y cubrir los pastizales que sirven de alimento para el ganado camélido y ovino, principal motor económico de la zona.
Los pobladores de Caylloma han reportado una visibilidad reducida en las primeras horas tras la explosión. Las autoridades de Defensa Civil se han desplazado a las zonas más vulnerables para evaluar los daños en los cultivos de panllevar y asegurar que los sistemas de captación de agua potable no hayan sido comprometidos. La dispersión de cenizas, dependiendo de la velocidad y dirección del viento, podría extenderse incluso hacia zonas más alejadas de la región Arequipa si la actividad persiste con la misma intensidad.
El Sabancaya: Un proceso eruptivo que no da tregua desde 2016
El Sabancaya es actualmente considerado el segundo volcán más activo del Perú, solo superado en términos de frecuencia explosiva por el Ubinas en Moquegua. El actual proceso eruptivo se inició formalmente en noviembre de 2016 y, desde entonces, el volcán ha mantenido un nivel de alerta naranja de forma casi ininterrumpida. Este comportamiento se caracteriza por explosiones diarias que varían en intensidad, acompañadas de sismos volcánicos relacionados con el movimiento de magma en el interior del edificio volcánico.
Los especialistas del IGP explican que el Sabancaya se encuentra en una fase de desgasificación constante. Las emisiones de dióxido de azufre (SO2) son monitoreadas satelitalmente para determinar la presión interna del volcán. Aunque las explosiones son parte del comportamiento esperado para este macizo, la reciente actividad ha mostrado picos de energía que obligan a las instituciones científicas a mantener una vigilancia de 24 horas, utilizando cámaras científicas, estaciones sísmicas y receptores GPS de alta precisión instalados en los alrededores del cráter.
Recomendaciones de seguridad y salud ante la caída de ceniza
Ante la inminente caída de ceniza en los distritos colindantes, el Ministerio de Salud (Minsa) y el Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci) han emitido una serie de recomendaciones críticas para la población. En primer lugar, se insta al uso de mascarillas KN95 o quirúrgicas dobles para evitar la inhalación de micropartículas que pueden causar enfermedades respiratorias agudas, así como el uso de lentes de protección para prevenir queratoconjuntivitis.
Asimismo, se ha recomendado a los agricultores cubrir los depósitos de agua y el forraje de los animales con plásticos o lonas para evitar la intoxicación del ganado. Las autoridades educativas locales evalúan la suspensión de actividades al aire libre si la densidad de la ceniza aumenta, priorizando la integridad física de los estudiantes en el Valle del Colca.
Vigilancia permanente y perspectivas futuras
La situación en Arequipa es de monitoreo constante. El Comité Científico de Monitoreo Permanente, integrado por el IGP y el INGEMMET, coordina acciones con el Gobierno Regional de Arequipa para actualizar los mapas de peligro volcánico. Si bien no se prevé una erupción de gran escala que obligue a una evacuación masiva inmediata, el riesgo volcánico en Perú es una realidad latente que exige preparación ciudadana y presupuesto para la gestión de desastres.
En conclusión, el Sabancaya recuerda la naturaleza dinámica del territorio peruano. La convivencia con volcanes activos en el sur del país requiere de una cultura de prevención sólida y de una inversión constante en ciencia y tecnología para mitigar los impactos de estos fenómenos naturales que, aunque previsibles en su mayoría, siguen desafiando la resiliencia de las comunidades andinas.











