Martens y Gamio analizan impacto de clases virtuales y crisis energética en el transporte Lima. La reciente serie de decisiones adoptadas por el Gobierno peruano para enfrentar la situación de emergencia nacional ha generado un intenso debate entre especialistas. En un análisis conjunto, la exministra de Educación, Marilú Martens, y el experto en políticas energéticas,
Martens y Gamio analizan impacto de clases virtuales y crisis energética en el transporte
Lima. La reciente serie de decisiones adoptadas por el Gobierno peruano para enfrentar la situación de emergencia nacional ha generado un intenso debate entre especialistas. En un análisis conjunto, la exministra de Educación, Marilú Martens, y el experto en políticas energéticas, Pedro Gamio, examinaron cómo las medidas de excepción están afectando pilares fundamentales como la formación escolar y la dinámica económica del sector transporte.
El impacto del retorno a la virtualidad escolar
Marilú Martens fue enfática al señalar que el pase a la virtualidad en los colegios representa un desafío crítico para el sistema educativo. Según la exministra, la educación presencial es irremplazable, especialmente en contextos donde la brecha digital aún es profunda. Martens advirtió que utilizar la suspensión de clases presenciales como una medida recurrente ante crisis externas perjudica el desarrollo cognitivo y socioemocional de los estudiantes, además de ensanchar la desigualdad entre quienes tienen acceso a tecnología y quienes no.
La especialista sostuvo que las instituciones educativas deberían ser las últimas en cerrar y las primeras en abrir en cualquier contexto de emergencia. Para Martens, la falta de una planificación que garantice la seguridad en las escuelas obliga al Gobierno a optar por la virtualidad como una salida fácil, pero con costos sociales y académicos que el país lamentará en el mediano plazo.
Crisis energética y su efecto en el transporte
Por su parte, Pedro Gamio analizó la vulnerabilidad del sistema energético nacional y su repercusión inmediata en el sector transporte. El experto indicó que el Perú atraviesa un momento complejo donde la dependencia de ciertas fuentes de energía y la falta de infraestructura adecuada encarecen los costos operativos. Según Gamio, el impacto económico en el transporte de carga y pasajeros no solo afecta a las empresas operadoras, sino que genera un efecto dominó que incrementa el precio de los productos de primera necesidad.
Gamio subrayó que la crisis energética actual pone en evidencia la urgencia de transitar hacia una matriz más diversificada y resiliente. El analista explicó que, mientras el Gobierno implementa medidas de emergencia, el sector transporte sigue operando bajo una incertidumbre que frena la inversión y reduce la eficiencia logística del país, restándole competitividad frente a otros mercados de la región.
La necesidad de una estrategia integral
Ambos expertos coincidieron en que las soluciones planteadas por el Poder Ejecutivo hasta el momento tienen un carácter reactivo y carecen de una visión de largo plazo. Mientras la virtualidad escolar intenta mitigar riesgos de seguridad o movilidad, el sector transporte sufre las ineficiencias de una política energética estancada.
Finalmente, Martens y Gamio hicieron un llamado a las autoridades para diseñar políticas públicas que protejan la continuidad de los servicios esenciales. La conclusión de este análisis sugiere que, sin una inversión real en infraestructura energética y un compromiso sólido con la estabilidad del calendario escolar, el Perú seguirá enfrentando cada emergencia con medidas temporales que comprometen el crecimiento económico y el capital humano de la nación.
Fuente: RPP











