Guido Feld analiza el conflicto en Medio Oriente y el rol de potencias mundiales LIMA, 14 DE MAYO DE 2024. En una reciente intervención en los estudios de LN+, el reconocido analista internacional Guido Feld ofreció una perspectiva detallada sobre la compleja situación geopolítica que atraviesa el Medio Oriente. Feld explicó las razones por las
Guido Feld analiza el conflicto en Medio Oriente y el rol de potencias mundiales
LIMA, 14 DE MAYO DE 2024. En una reciente intervención en los estudios de LN+, el reconocido analista internacional Guido Feld ofreció una perspectiva detallada sobre la compleja situación geopolítica que atraviesa el Medio Oriente. Feld explicó las razones por las cuales esta región se mantiene en un estado de beligerancia constante, señalando que los intereses de las potencias externas juegan un papel determinante en la prolongación de las hostilidades.
El vínculo entre Irán y una Rusia debilitada
Uno de los puntos clave tratados por el especialista fue la estrecha relación entre Teherán y Moscú. Según Feld, aunque existe una alianza estratégica sólida, la capacidad de respuesta de uno de estos actores se encuentra actualmente comprometida por otros frentes. Irán es aliado de Rusia, pero Rusia está consumida por la guerra con Ucrania, afirmó el analista. Esta situación genera un vacío de poder o una falta de respaldo logístico total que altera el equilibrio de fuerzas en el territorio árabe.
Divergencias estratégicas entre Europa y Estados Unidos
Feld también abordó la disparidad de criterios entre las potencias occidentales al momento de intervenir en la crisis. El analista subrayó que, mientras Washington mantiene una política de presión activa, el bloque europeo ha optado por el resguardo de sus propias fronteras y la contención diplomática. Europa está tomando una postura defensiva, y no ofensiva como Estados Unidos, señaló el experto, destacando que esta falta de unidad en los objetivos dificulta una resolución definitiva a corto plazo.
Las raíces de un conflicto permanente
Para el analista, el Medio Oriente funciona como un tablero de ajedrez donde convergen disputas religiosas, territoriales y por el control de recursos energéticos. La participación de actores internacionales, lejos de pacificar la zona, ha creado un sistema de alianzas que reacciona ante cualquier movimiento en el tablero global. En este contexto, la región sigue siendo el epicentro de una inestabilidad que, según Feld, depende directamente de cómo evolucionen los conflictos en otras latitudes, como el enfrentamiento en suelo ucraniano.
Fuente: La Nacion











