El valor real de la vicepresidencia: los perfiles que acechan el poder ante crisis Lima se prepara para un nuevo proceso electoral donde la mirada ya no solo se centra en quien encabeza la plancha presidencial, sino en quienes lo acompañan. En la última década, el cargo de vicepresidente ha dejado de ser un retiro
El valor real de la vicepresidencia: los perfiles que acechan el poder ante crisis
Lima se prepara para un nuevo proceso electoral donde la mirada ya no solo se centra en quien encabeza la plancha presidencial, sino en quienes lo acompañan. En la última década, el cargo de vicepresidente ha dejado de ser un retiro dorado o un espacio de figuración protocolar para convertirse en la garantía de supervivencia —o el epicentro de la caída— de un Gobierno. La historia reciente demuestra que, en el Perú, el segundo de la lista tiene altas probabilidades de terminar luciendo la banda presidencial.
El fin del cargo protocolar en la política peruana
Desde el año 2016, el país ha navegado por una turbulencia institucional sin precedentes que ha forzado la activación de la sucesión constitucional en múltiples ocasiones. Figuras como Martín Vizcarra, Francisco Sagasti y, más recientemente, Dina Boluarte, son ejemplos de cómo la arquitectura del poder puede desplazarse hacia los flancos en cuestión de horas. Esta realidad ha transformado la estrategia de los partidos políticos, que ahora deben evaluar con mayor rigor a sus candidatos a las vicepresidencias.
Anteriormente, los aspirantes a este cargo eran elegidos por su capacidad de financiamiento o por representar a un sector gremial específico sin mayor peso político. Sin embargo, el panorama actual exige perfiles que soporten el peso de una posible vacancia presidencial o una renuncia. El electorado peruano, consciente de esta fragilidad, ha empezado a fiscalizar con mayor detenimiento a estas figuras, entendiendo que el voto no es solo por un mandatario, sino por un equipo de contingencia capaz de asumir el mando ante el caos.
Los perfiles bajo la lupa para el próximo periodo
Ante la proximidad de los nuevos comicios, los analistas advierten que las agrupaciones políticas están buscando cuadros con mayor experiencia técnica y capacidad de concertación. Se buscan perfiles que no solo generen confianza en los mercados internacionales, sino que posean la muñeca política necesaria para negociar con un Congreso que, históricamente, se ha mostrado hostil hacia el Ejecutivo. La lealtad y el peso propio de estos candidatos son ahora factores determinantes para evitar traiciones internas que aceleren las crisis de gobernabilidad.
El desafío para los votantes será identificar quiénes de estos postulantes tienen realmente la preparación para asumir las riendas del país en una situación de emergencia. En un escenario donde la vacancia presidencial parece haberse normalizado como herramienta de control político, la vicepresidencia se erige como el último dique de contención para la democracia peruana. La elección de estos perfiles definirá si el próximo quinquenio será de estabilidad o una nueva etapa de incertidumbre nacional.
Fuente: Diario Gestión











