Una situación de riesgo se reporta en el kilómetro 4+300 de la carretera Chachapoyas–Levanto, donde la inestabilidad del terreno se ha agravado tras el reciente sismo. El tramo, con curvas pronunciadas y antecedentes de deslizamientos, presenta grietas, filtraciones de agua y suelo saturado, lo que eleva el peligro de un derrumbe.
Ciudadanos advierten que la amenaza no solo afecta a los transportistas, sino también a viviendas ubicadas en la parte baja. La deforestación en la zona habría contribuido a debilitar el terreno.
Aunque el caso fue comunicado a la Fiscalía de Prevención del Delito para activar a Defensa Civil, vecinos denuncian una respuesta limitada, con presencia únicamente de serenazgo y sin señalización ni control del tránsito.
Asimismo, se cuestiona la responsabilidad del Consorcio Vial Kuélap por presuntas deficiencias y abandono de obras en el tramo afectado.
Se ha solicitado la intervención urgente de Defensa Civil para evaluar la zona y aplicar medidas preventivas, mientras se exhorta a la población a tomar precauciones ante un posible deslizamiento.