Atractivos

ATRACTIVOS EN LA CIUDAD DE CHACHAPOYAS

Antigua cuna de la civilización de los Chachapoya, la ciudad fue sometida al Imperio Incaico en el s. XV y posteriormente, tras la conquista, fue nuevamente fundada por los españoles con el nombre de Chachapoyas. Desde esa época datan su plaza de Armas y las pequeñas callejuelas empedradas que se conservan hasta la actualidad.

Plaza de Armas o Plaza Mayor.-

Plaza de Armas de Chachapoyas

Plaza de Armas de Chachapoyas

Ubicada en el centro de la ciudad, donde resalta la pileta de bronce de origen colonial. De entre las edificaciones de la periferia, destaca la sede del Arzobispado, que fuera la casa donde nació el precursor de la independencia, don Alejandro Toribio Rodríguez de Mendoza Collantes.

Pozo de Yanayacu.-

El tradicional y mítico pozo de Yana Yacu

El tradicional y mítico pozo de Yana Yacu

El pozo fue construido en el mismo lugar en el que, según la leyenda, Santo Toribio de Mogrovejo hizo brotar agua de una roca, acabando con la sequía que asolaba la región. (Ubicación: Cerro Luya Urco a 1 km. de la Plaza de Armas de la ciudad de Chachapoyas, 15 minutos aprox. a pie). Fuente Cuyana o Fuente de Amor, considerado así por lo cristalino de sus aguas. La leyenda manifiesta que si un forastero visita esta localidad y bebe de ésta agua, eternamente vivirá en Chachapoyas.Plaza de Armas o Plaza Mayor.- Ubicada en el centro de la ciudad, donde resalta la pileta de bronce de origen colonial. De entre las edificaciones de la periferia, destaca la sede del Arzobispado, que fuera la casa donde nació el precursor de la independencia, don Alejandro Toribio Rodríguez de Mendoza Collantes.

Las Pampas de Higos Urco.-

Lugar histórico donde se libró la batalla del mismo nombre.

La acción se produjo el 6 de junio de 1821. La lucha fue heroica y desigual en las pampas de Higos Urco (a dos kilómetros de la ciudad). Los realistas tenían experiencia, orden y disciplina; los patriotas cubrían su falta de preparación con la bravura y coraje, propios de sus ideales libertarios.

Con esas armas consiguieron la victoria en aquella jornada histórica que dejó varios nombres para el recuerdo, sobre todo el de Matiaza Rimachi, aguerrida luchadora que representa hasta hoy el arrojo y el heroísmo de la mujer chachapoyana.

En honor a esos luchadores se erigió, en el centro de la Plazuela de la Independencia, el monumento a los Patriotas Chachapoyanos.

Huancas.-

Es un pueblo tradicional que a pesar de la corta distancia de la Ciudad de Chachapoyas mantiene aún sus costumbres y tradiciones. Esta situado al norte, donde los habitantes viven mayormente de la alfarería a cuya actividad se dedican solamente las mujeres, mientras que los hombres al cultivo de tierras. Los utensilios como ollas, cántaros, entre otros, se hacen a mano, lo cual a la vista es muy atractivo; más aún su especial quemado que se realiza en un ambiente natural utilizando la tradicional leña. A 20 minutos al noreste existe un mirador natural desde el que se observa el Río Sonche y hacia el Norte en una caminata de aproximadamente una hora a la colina de Huanca Urco se puede observar restos arqueológicos, abundante variedad de orquídeas y una inolvidable vista panorámica hacia los valles y las quebradas formadas por los ríos Utcubamba, Sonche y Vituya. El Patrón de Huancas es el Señor de los Milagros, único en su género ya que el Cristo Morado de este pueblo es una imagen y no un lienzo como el de la ciudad de Lima.

Santuario de la Virgen Asunta.-

Se puede decir de tipo moderno con algunos rasgos coloniales. Aquí descansa la Patrona de la Ciudad de Chachapoyas, Nuestra Virgen Asunta, hasta el inicio de sus festividades en el mes de Agosto.

El Obispado.-

La casa donde nació Toribio Rodríguez de Mendoza es en la actualidad el Obispado de la Diócesis de Chachapoyas. Es una casona muy antigua que guarda las características típicas coloniales chachapoyanas. En sus ambientes se puede observar muebles antiguos de singular importancia, retratos de los obispos de Chachapoyas, una Biblia muy antigua, así como los lienzos de los tiempos coloniales.

La Casona Monsante.-

Declarada como Monumento Histórico, la cual mantiene la arquitectura tradicional “chachapoyana”. Antiguamente fue utilizada como Estanco del Tabaco, en la actualidad funciona un hostal en el que unido a la expresión cultural está lo natural de la zona, al contar con un amplio patio colonial. Con hermosas begonias y un gran huerto de orquídeas, con más de 1,500 plantas exóticas de la región.